Cómo se reparten los derechos de autor de una canción
Cuando hablamos de derechos de autor de una canción, surge una de las preguntas más frecuentes entre músicos y productores: ¿Cómo se debe repartir entre compositores, letristas y productores? Tradicionalmente, se divide al 50% entre música y letra, pero en GuitarRec creemos que este modelo está desfasado y no refleja la realidad creativa de una obra musical moderna.
El reparto tradicional: 50% música, 50% letra
El sistema clásico reparte los derechos en dos mitades: la música recibe el 50% y la letra el otro 50%. Este enfoque simplista no contempla que la música es mucho más que la melodía: incluye la armonía, los acordes, el beat y la estructura sonora general. Por eso, muchos artistas y productores hoy en día buscan un reparto más justo y equilibrado.
Propuesta moderna: 33,3% para armonía, melodía y letra
Desde hace tiempo existe una forma de entender la composición de manera más equilibrada. Se trata de realizar un reparto en tres partes iguales:

- 33,3% armonía: Se refiere a la progresión de acordes y la estructura armónica general, fundamentales para definir la atmósfera y el carácter emocional de la canción. Si partimos de la creación de un beat, este suele incluir la armonía de acordes.
- 33,3% melodía: La línea vocal o instrumental principal, que sirve como elemento identificativo y memorable.
- 33,3% letra: A repartir entre quienes contribuyan a la parte literaria del tema.
Este esquema reconoce el valor creativo de cada elemento y fomenta acuerdos más transparentes entre los artistas, especialmente en colaboraciones contemporáneas donde productores y beatmakers aportan mucho más que un simple acompañamiento.
Otra forma de repartir los derechos de autor al componer una canción, muy común en sesiones de composición, es hacerlo a partes iguales entre todos los presentes en la sesión. Esto se justifica porque todos están contribuyendo al mood o sensación artística general que dará forma al tema, independientemente de la tarea específica que realice cada uno. Pero esto puede ser más delicado si realmente alguien está llevando el peso de la creación de alguno de los aspectos antes comentados o pone encima de la mesa una idea ya algo desarrollada.
La importancia de pactar: el Split Sheet
Para evitar conflictos futuros, es esencial dejar todo por escrito en un Split Sheet. Este documento detalla el porcentaje que corresponde a cada colaborador desde el primer momento. Se firma entre los autores, letristas, productores y cualquier otro participante que aporte creatividad. Sin un Split Sheet, la reclamación de derechos se convierte en un terreno ambiguo y peligroso.

Consejo por adelantado: igual que hay que asegurarse bien de que los porcentajes estén claros, también es fundamental no pelearse por pequeños porcentajes en bandas o grupos. Es muy común que cada miembro de una banda reciba algo de todos los temas compuestos, se puede pactar el mínimo. A lo largo de la historia ha habido infinidad de discusiones y malos entendidos por derechos que, en la práctica, no han generado ni un euro. No vale la pena. Ten en cuenta que para que un tema genere ingresos significativos por derechos de autor, necesita tener una repercusión muy potente y mantenerse sonando en radios, conciertos y otros canales durante mucho tiempo.
¿Dónde registrar una canción?
Registrar tu canción es fundamental para proteger tu obra y garantizar el cobro de regalías. Ahora bien, es importante aclarar que registrar los derechos de autor en una sociedad de gestión (como SGAE) no protege tu canción frente a posibles plagios ni acredita la propiedad intelectual de forma absoluta. Lo que hace es gestionar la recaudación y el reparto de derechos económicos generados, por ejemplo, en televisión, radio, cine y, poco a poco, en plataformas de streaming.
Si tu objetivo principal es proteger la autoría y demostrar la creación original frente a terceros (por ejemplo, en caso de plagio), deberás usar métodos adicionales como el registro en el Registro de la Propiedad Intelectual o mediante servicios online de depósito digital con validez legal.
En resumen, puedes registrar tu canción en:
- Sociedades de gestión colectiva como SGAE (España), ASCAP (Estados Unidos), SACM (México), entre otras. (para gestión de derechos de autor, no propiedad intelectual o registro legal para posibles plagios)
- Para proteger la propiedad del tema, en nuestro blog encontrarás un artículo dedicado específicamente a registrar canciones online.
El papel del productor: ¿tiene derechos de autor?

Un error común es pensar que el productor solo aporta la parte técnica. Sin embargo, si el productor crea el beat, diseña acordes o modifica la estructura musical, está participando activamente en la composición musical. Según nuestra propuesta, el productor debería tener al menos el 33,3% si se encarga de la armonía musical (acordes de la canción).
Muchos cantantes creen que la canción es totalmente suya por haber escrito la melodía y la letra, pero los acordes (armonía) cambian radicalmente la sensación y la dirección del tema. Por eso, es clave reconocer la aportación creativa de los productores. Eso sí, si el compositor ya ha creado una base armónica, como una progresión de acordes en guitarra o piano, o incluso una línea de bajo, en ese caso se considera que ya ha compuesto la armonía del tema. Siempre habrá que analizar bien la situación y llegar a un trato justo según la labor de cada persona que ha participado en la composición musical.
El rol del arreglista
Si un productor o músico añade intros, riffs adicionales en alguna de las partes de una canción o melodías complementarias, puede figurar como arreglista en la sociedad de gestión. En SGAE, el porcentaje máximo para el arreglista es de 16,6%. Importante: el arreglista no es autor y no tendrá derechos de decisión sobre el uso de la canción.
Diferencia entre derechos de autor y derechos de ejecución (conexos)
Es fundamental no confundir los derechos de autor con los derechos de ejecución o derechos conexos. Los derechos de autor corresponden a los compositores y letristas, y gestionan la explotación económica y moral de la obra original (por ejemplo, el cobro por su uso en radio, cine o plataformas digitales).
Por otro lado, los derechos de ejecución pública o derechos conexos están destinados a los intérpretes y músicos ejecutantes, quienes aportan la interpretación grabada pero no necesariamente participan en la composición. En España, estos derechos son gestionados principalmente por AIE (Artistas Intérpretes o Ejecutantes). Esto significa que un cantante o músico puede cobrar derechos conexos por la interpretación de una canción, incluso si no escribió la música ni la letra.
En resumen, los derechos de autor protegen la creación intelectual de la obra, mientras que los derechos conexos compensan a quienes la interpretan y la llevan al público.
Te interesa: consulta nuestro artículo sobre tipos de contratos musicales para saber más sobre los tipos de derechos y pactos con editoriales para para recaudarlos.
¿Cómo funcionamos en GuitarRec?
En GuitarRec cuando producimos a artistas online, siempre solicitamos una demo con la canción cantada con un instrumento. Así nos aseguramos de que la obra esté compuesta al 100% por el cliente antes de comenzar la producción musical presencial o de forma online. De esta forma siempre la autoría es del artista o compositor.
Aún así, en algunos casos se puede llegar a pactar un porcentaje pequeño (10% o 15%) a modo de arreglistas, si el autor quiere que añadamos arreglos musicales y melodías extra que mejoren su tema, no solo grabar e instrumentar de forma profesional. Sobretodo cuando el punto de partida simplemente es un instrumento y voz no una demo con una dirección definida.
Infórmate aquí sobre nuestro servicio de producción musical online para compositores y artistas.
Conclusión: hacia un reparto justo y actualizado
El mundo musical ha evolucionado y el modelo 50/50 ya no refleja la realidad creativa actual. Reconocer la armonía como un pilar compositivo independiente y repartir en tres partes iguales (33,3%) puede fomentar colaboraciones más sanas y transparentes. Documentar todo con un Split Sheet y registrar la obra correctamente son pasos imprescindibles para evitar conflictos y proteger tus derechos.